Atienden autoridades derrame de hidrocarburo en playas del sur de Veracruz
Coatzacoalcos, Ver. – 06 de marzo de 2026 – Autoridades federales, estatales y municipales instalaron un Puesto de Comando Unificado (PCU) para atender la presencia de hidrocarburo detectada en playas del sur de Veracruz, con el objetivo de coordinar las labores de atención y mitigación del impacto ambiental.
El puesto de mando es encabezado por la Secretaría de Marina, institución responsable de coordinar las acciones de respuesta, en conjunto con diversas dependencias encargadas de la seguridad, el medio ambiente y la industria energética.
Participan dependencias de los tres niveles de gobierno
En las labores participan representantes de la Secretaría de la Defensa Nacional, Petróleos Mexicanos (Pemex), la Agencia Nacional de Seguridad Industrial y de Protección al Ambiente del Sector Hidrocarburos (ASEA), así como autoridades de Protección Civil estatal, la Procuraduría del Medio Ambiente y gobiernos municipales de la región.
Previo a la instalación del Puesto de Comando, autoridades sostuvieron una reunión de trabajo para evaluar los avances en la atención del derrame y definir estrategias de intervención, además de dar seguimiento a las acciones implementadas en la zona afectada.
Crece preocupación por impacto ambiental
El derrame ha generado preocupación entre pobladores, pescadores y prestadores de servicios turísticos del sur de Veracruz, ya que la contaminación por hidrocarburo ha afectado diversas playas y ecosistemas costeros.
Reportes de comunidades costeras señalan que los residuos de petróleo o chapopote comenzaron a detectarse desde principios de marzo en zonas de Tatahuicapan, Pajapan y Coatzacoalcos, extendiéndose posteriormente a otras áreas de la región.
Posibles afectaciones a la actividad pesquera y turística
Habitantes de la zona han advertido que el derrame podría provocar afectaciones económicas para cooperativas pesqueras y negocios vinculados al turismo, debido al impacto en la fauna marina y en la calidad de las playas.
Entre los ecosistemas afectados se encuentran áreas costeras y lagunares donde se han reportado daños a especies marinas, lo que incrementa la preocupación de las comunidades que dependen de la pesca y de los servicios turísticos.
Autoridades mantienen el monitoreo y la coordinación interinstitucional para contener el derrame y reducir sus efectos ambientales en la región.
